El amor puede ser muchas cosas: bueno, hermoso, doloroso, sofocante. La verdad es que gran parte de nuestra vida depende de este, y muchas veces pareciera que nuestro planeta dejaría de girar si no fuera por el amor.
A lo largo de nuestra existencia, tendemos a desmitificar este precioso sentimiento: conocemos los procesos biológicos que desencadenan las reacciones tan específicas del amor, aprendemos sobre las influencias culturales que transforman nuestro concepto del amor, sobre los procesos psicológicos y fisiológicos que nos a hacen enamorarnos de alguien.
Y a medida que vamos aprendiendo todo esto, nos damos cuenta de que no hay lugar para el amor verdadero en este mundo tan racional explicado por la ciencia. Sin embargo, basta una sola mirada de nuestro ser amado para que todos esos preceptos se fundan en nuestra mentes, haciendo prevalecer el sentimiento (por cierto, algo que también ha explicado la ciencia).
Entonces, ¿por qué no aprender 20 datos y teorías por demás interesantes sobre el amor que explican mucho de este fenómeno sin diluir sus características poéticas?
1. Las relaciones monógamas existen en todo el reino animal.
La monogamia no es precisamente el modelo de relación más popular en la naturaleza, pero existe en diferentes especies animales, no sólo entre los seres humanos. Los lobos, cisnes, gibones, buitres, albatros y hasta las termitas son algunos ejemplos de animales que tienen un único compañero durante toda su vida.
2. Demora solamente 4 minutos deducir si alguien te gusta o no.
Si deseas causar una buena impresión en alguien, cuentas con aproximadamente 4 minutos para alcanzar tu meta. Y esta primera impresión probablemente tenga mucho más que ver con tu lenguaje corporal, el tono y la cadencia de la voz, que con cómo o qué es lo que dices.
3. Cuando dos amantes se miran a los ojos, los latidos de sus corazones se sincronizan.
Una investigación reveló que las parejas enamoradas en una relación sincronizan sus latidos cardiacos luego de mirar en los ojos uno del otro durante tres minutos
.4. Enamorarse tiene efectos neurológicos similares a los de la cocaína.
Enamorarse tiene mucho parecido a drogarse con una dosis de cocaína, ya que ambas experiencias afectan al cerebro de forma semejante y provocan la misma sensación de euforia. Los estudios constatan que amar libera varias sustancias químicas inductoras de la euforia, que estimulan 12 áreas del cerebro al mismo tiempo.
5. Abrazar es un analgésico natural.
La oxitocina, conocida popularmente como hormona del amor es producida en los momentos en los que se da o recibe un abrazo o cariño. Además de ser liberara en el cerebro, también es irrigada hacia los ovarios y testículos, y los científicos creen que está involucrada en el proceso de ligue entre dos personas. Las pesquisas también revelaron que una dosis de oxitocina reduce significativamente los dolores de cabeza, y para algunos, hace desaparecer el dolor de forma total hasta por cuatro horas. Definitivamente vale la pena acostarse de “cucharita” con tu amor antes de recurrir a los analgésicos.
6. Incluso la foto de una persona amada puede calmar el dolor.
La presencia de una persona amada en la vida de los enfermos les ayuda a mejorar más rápido, y las investigaciones han concluido que incluso las fotografías son de mucha ayuda. Un experimento demostró que, mientras sentían dolor, los participantes expuestos a imágenes de sus seres queridos y a juegos de palabras para distraerlos, reportaron menos dolor que las personas expuestas a los mismos juegos de palabras, pero con fotos de personas que apenas conocían.
7. Las personas con el mismo nivel de atractivo son más propensas a terminar juntas.
Muchas investigaciones sociales y psicológicas indican que existe un patrón significativo en la forma en cómo la gente elige con quien quiere tener relaciones románticas. Este patrón es explicado según la hipótesis de que las personas se sienten más atraídas por aquellos con quienes comparte un cierto nivel de atracción, en otras palabras, personas que también son socialmente deseables. Incluso si la pareja difiere en aspectos físicos, uno de ellos generalmente los compensa con cualidades de deseabilidad social.
8. Las parejas muy similares no son propensas a durar
El dicho de que “los opuestos se atraen” tiene más de cierto de lo que se pueda pensar.La investigación científica muestra que esto es parcialmente cierto. Las parejas que son muy similares o muy diferentes tienden a durar poco. Aparentemente, tiene que existir una base de semejanzas, pero también cosas que los dos puedan aprender uno del otro.
9. El corazón roto no es sólo una metáfora.
Investigaciones han arrojado pruebas de que los eventos traumáticos intensos, como un rompimiento amoroso, un divorcio, la pérdida de un ser querido o una infidelidad pueden causar dolores físicos reales en el área del corazón. Esta condición recibe el nombre deSíndrome de Corazón Roto. Y básicamente se trata de un sufrimiento emocional profundo que provoca que el cerebro libere determinadas sustancias químicas que debilitan considerablemente al corazón, resultando en dolores fuertes en el área del pecho y en dificultad para respirar. La condición muchas veces es diagnosticada de forma errónea como un infarto y tiende a afectar con mucha mayor frecuencia a las mujeres
10. Tomar la mano de la persona amada alivia el dolor y el estrés.
La evidencia demuestra que entre las parejas con conexiones profundas y fuertes se pueden aliviar el uno al otro en situaciones de estrés o cuando uno de ellos siente dolorsimplemente con tomarse de las manos.
11. Mirar a los ojos de alguien puede hacer que ambos se enamoren.
Como hemos dicho antes, “los ojos son el espejo del alma”, así que no es de extrañar que el simple hecho de mirar en los ojos de otra persona nos provoque enamorarnos de la misma, a pesar de no saber nada uno del otro. Cuando alguien te está mirando, el cuerpo de la persona produce una sustancia química llamadafeniletilamina, asociada a la reacción de lucha o huida en nuestro organismo. Así, si decides continuar mirando a otra persona (enfrentarlo, en vez de huir), le estás apuntando con la flecha de Cupido.


